Energía

Qué potencia eléctrica contratar en casa en 2026

MundoOfertas · 14 min de lectura

Qué potencia eléctrica contratar en casa en 2026

Elegir mal la potencia contratada sale caro por dos lados. Si te quedas corto, la luz salta justo cuando pones el horno, la vitro o el aire acondicionado. Si te pasas, pagas de más todos los meses aunque no consumas ni un kWh extra. Y eso, en España, sigue siendo uno de los errores más frecuentes en la factura.

La buena noticia es que no hace falta ser electricista para aproximarlo bastante bien. En esta guía vas a ver qué potencia eléctrica contratar en casa según tu vivienda, tus hábitos y los aparatos que usas a la vez. También veremos cuándo conviene bajar potencia, cuándo subirla y cómo compararlo con una tarifa que no te dispare la parte fija del recibo.

Si al terminar quieres revisar si además de la potencia estás pagando demasiado por tu contrato, puedes usar el comparador de luz y gas de MundoOfertas para ver opciones con más criterio.

Qué es la potencia contratada y por qué importa tanto

La potencia contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar a la vez en tu casa. Se mide en kilovatios, kW. No es lo mismo que el consumo, que se mide en kWh.

Dicho de forma simple:

  • La potencia marca cuántos aparatos puedes tener funcionando al mismo tiempo.
  • El consumo marca cuánta electricidad gastas a lo largo del tiempo.

Por eso puedes gastar poco al mes y aun así pagar demasiado en el término fijo si tienes más potencia de la que realmente necesitas.

En la práctica, la potencia influye en tres cosas clave:

  1. En lo que pagas todos los meses aunque no consumas.
  2. En si te salta o no el ICP o el limitador del contador.
  3. En si tu instalación está ajustada a tu forma real de vivir en casa.

Un error habitual es pensar: "como nunca quiero que salte, contrato de sobra". El problema es que ese "por si acaso" se convierte en un coste fijo permanente.

Cómo saber si estás pagando de más o te estás quedando corto

Antes de hacer números, conviene observar señales muy claras.

Señales de que probablemente te sobra potencia

  • Nunca te ha saltado la luz, ni siquiera cocinando y usando otros aparatos a la vez.
  • Vives en un piso pequeño o mediano y tienes más de 4,6 kW o 5,75 kW sin una razón clara.
  • No tienes calefacción eléctrica, ni coche eléctrico, ni grandes consumos simultáneos.
  • El término fijo de tu factura te parece alto y no sabes exactamente por qué.

Señales de que probablemente te falta potencia

  • La luz salta cuando coinciden horno, vitro, lavadora o aire acondicionado.
  • En casa evitáis poner dos cosas a la vez para que no se corte el suministro.
  • Has añadido nuevos equipos, por ejemplo aire acondicionado, secadora, termo eléctrico o cargador de coche.
  • El problema se repite varias veces al mes y no es algo puntual.

Aquí conviene hacer un matiz importante. Si la luz salta una vez muy de vez en cuando, no siempre significa que necesites subir potencia. A veces basta con repartir mejor los usos. El error caro suele ser subirla sin revisar hábitos ni factura.

Qué potencia eléctrica contratar en casa según el tipo de vivienda

No existe una cifra universal, pero sí rangos muy útiles para orientarte en España en 2026.

Referencia rápida por tamaño y equipamiento

Vivienda pequeña, hasta 60 o 65 m²

Suele encajar entre 3,45 kW y 4,6 kW si:

  • viven 1 o 2 personas,
  • no hay calefacción eléctrica,
  • el agua caliente no depende de un gran termo eléctrico,
  • no se usan muchos aparatos potentes a la vez.

En muchos pisos pequeños con hábitos normales, 3,45 kW puede ser suficiente. Si además se cocina con inducción y coinciden varios aparatos, 4,6 kW da más margen.

Vivienda media, entre 65 y 100 m²

Lo más habitual es moverse entre 4,6 kW y 5,75 kW.

Aquí ya influye mucho si tienes:

  • horno y vitro o inducción,
  • aire acondicionado,
  • lavavajillas,
  • termo eléctrico,
  • teletrabajo o más personas en casa.

Para muchos hogares españoles este es el tramo realista. Es también donde más errores de sobredimensionamiento se ven.

Vivienda grande o muy electrificada

Puede necesitar 5,75 kW, 6,9 kW o más si hay:

  • varios aparatos potentes funcionando a la vez,
  • aire acondicionado frecuente,
  • calefacción eléctrica,
  • aerotermia,
  • secadora y horno con uso habitual,
  • coche eléctrico o puntos de recarga domésticos.

Aquí ya no conviene decidir solo por metros cuadrados. Lo importante es la simultaneidad real de uso.

El criterio bueno no es el tamaño, es lo que usas a la vez

Muchos artículos se quedan en tablas genéricas. Ayudan, pero no bastan. Dos pisos de 90 m² pueden necesitar potencias distintas si en uno vive una persona con cocina de gas y en otro una familia con inducción, aire y termo eléctrico.

La pregunta útil no es solo cuánto mide tu casa, sino esta:

¿Qué aparatos pueden coincidir en tu hora de más carga?

Piensa en escenas reales:

  • Llegáis a casa, encendéis luces, vitro y horno.
  • La lavadora está puesta.
  • El aire acondicionado funciona.
  • El frigorífico sigue trabajando de fondo.
  • Quizá hay ordenador, televisión y microondas.

Ese momento es el que manda.

Cómo calcular la potencia que necesitas sin complicarte de más

Hay varias formas. Lo ideal es combinar sentido común, factura y una estimación razonable de simultaneidad.

Método 1, mirar lo que tienes contratado ahora

Empieza por la factura de la luz. Busca el dato de potencia contratada. En muchas tarifas verás dos periodos, punta y valle.

Comprueba después:

  • si te salta la luz con frecuencia,
  • si nunca te ha saltado,
  • si el término fijo te parece excesivo.

Este primer filtro ya te da mucha información. Si llevas meses sin problemas y tienes una potencia alta para tu tipo de vivienda, puede haber margen de ajuste.

Método 2, sumar aparatos con uso simultáneo realista

No hace falta sumar toda la casa, solo lo que de verdad puede coincidir. Estos rangos orientativos sirven bastante bien:

  • Frigorífico: 150 a 300 W
  • Microondas: 900 a 1.500 W
  • Lavadora: 1.200 a 2.200 W
  • Lavavajillas: 1.500 a 2.200 W
  • Horno: 1.500 a 2.500 W
  • Vitro o inducción: 2.000 a 4.500 W
  • Aire acondicionado: 900 a 2.500 W
  • Termo eléctrico: 1.200 a 2.500 W
  • Secadora: 2.000 a 3.000 W
  • Televisión y pequeños consumos: 100 a 500 W

Ahora aplica una idea básica: no todo funciona al máximo a la vez durante todo el tiempo. Por eso se suele trabajar con una simultaneidad razonable y con margen de seguridad.

Método 3, revisar tu curva de carga si puedes

Si tienes contador digital y acceso al área de tu distribuidora, puedes ver el histórico de consumo y detectar picos. Es una de las mejores formas de saber si la potencia actual te sobra o te queda corta.

No todo el mundo lo consulta, pero cuando está disponible ayuda mucho más que una tabla genérica.

Ejemplos prácticos para hogares españoles

Vamos con casos concretos, que es donde mejor se entiende.

Caso 1, piso pequeño de una o dos personas

Características:

  • 55 m²
  • frigorífico, microondas, lavadora, TV, portátil
  • cocina con vitro, pero sin aire acondicionado fijo
  • sin calefacción eléctrica

Uso simultáneo probable en hora punta:

  • vitro: 2.000 W
  • microondas: 1.000 W
  • frigorífico: 200 W
  • luces y pequeños consumos: 300 W

Total orientativo: 3.500 W

Aquí, 3,45 kW puede ir justo y 4,6 kW suele ser una opción cómoda si hay picos puntuales. Si además la vivienda es eficiente y se organiza bien el uso, 3,45 kW puede bastar.

Caso 2, piso medio con familia y aire acondicionado

Características:

  • 85 m²
  • 3 personas
  • horno, vitro, lavadora, lavavajillas, aire acondicionado
  • uso más intenso por tardes

Coincidencia probable:

  • horno: 2.200 W
  • vitro: 2.500 W
  • aire acondicionado: 1.500 W
  • frigorífico: 200 W
  • luces y router: 250 W

Total orientativo: 6.650 W

No siempre todo tirará al máximo a la vez, pero aquí 4,6 kW puede quedarse corto según hábitos. 5,75 kW suele ser un punto bastante lógico.

Caso 3, casa con termo eléctrico y varios usos simultáneos

Características:

  • 100 m²
  • cocina eléctrica
  • termo eléctrico
  • secadora y lavavajillas

Aquí los picos son mucho más exigentes. Si además coincidís en horarios de ducha, cocina y lavado, 5,75 kW o 6,9 kW pueden ser razonables.

Caso 4, vivienda con coche eléctrico o aerotermia

Este ya es otro escenario. Un cargador doméstico o una instalación de aerotermia cambian bastante la foto. En estos casos conviene afinar con más detalle porque una decisión estándar puede quedarse corta o salir cara.

Si estás en esta situación, suele compensar revisar tanto la potencia como la tarifa, especialmente si concentras carga por la noche. Ahí tiene sentido comparar ofertas en el comparador de luz y gas antes de mover nada.

Potencia punta y potencia valle, cuándo tiene sentido diferenciarlas

En el mercado regulado y en muchas tarifas actuales puedes tener dos potencias:

  • potencia punta,
  • potencia valle.

La idea suena bien, pero no siempre compensa complicarla.

Te puede interesar diferenciarlas si

  • cargas coche eléctrico de madrugada,
  • desplazas muchos consumos a la noche,
  • tienes equipos programables fuera del horario diurno,
  • tu consumo nocturno es realmente distinto del diurno.

No suele aportar gran ventaja si

  • haces vida normal concentrada de día y tarde,
  • no cambias hábitos ni usas equipos intensivos de noche,
  • el ahorro posible es pequeño frente a la complejidad.

Muchos hogares terminan mejorando más por elegir una buena tarifa y ajustar un escalón la potencia que por hilar al milímetro punta y valle.

Cuánto cuesta subir o bajar la potencia

Este punto importa porque a veces el usuario quiere probar, pero le frena no saber cuánto cuesta cambiarlo.

Como idea general en España:

  • bajar potencia suele tener un coste bajo, normalmente asociado al enganche,
  • subir potencia es bastante más caro, porque pueden entrar derechos regulados por cada kW adicional.

Por eso, si dudas entre dos escenarios cercanos, conviene pensar bien antes de bajar demasiado. Una reducción mal calculada puede obligarte a pagar más luego para subirla otra vez.

Cómo mirar tu factura para detectar si la potencia está bien ajustada

Antes de cambiar nada, conviene leer dos zonas de la factura.

1. El dato de potencia contratada

Suele aparecer en los datos del contrato o en el detalle de suministro. Si tienes dos periodos, verás potencia punta y potencia valle. Apúntalos.

2. El término de potencia

Es la parte fija del recibo. No depende de si ese mes has encendido más o menos aparatos, sino de los kW contratados y del precio aplicado por la comercializadora.

Si al revisar varias facturas ves que:

  • la parte fija pesa demasiado,
  • nunca has tenido cortes,
  • y tu vivienda no tiene grandes consumos simultáneos,

entonces sí hay una razón seria para estudiar una bajada.

También es buena práctica mirar el contexto completo del contrato. A veces el usuario centra toda la atención en la potencia, pero está perdiendo más dinero por una mala tarifa de energía que por unos décimos de kW de más.

Cómo pedir el cambio de potencia paso a paso

El trámite suele ser bastante simple, aunque depende de la comercializadora y del tipo de contador.

Si quieres bajar potencia

Normalmente tendrás que:

  1. contactar con tu comercializadora,
  2. indicar la nueva potencia deseada,
  3. aceptar el coste regulado del trámite,
  4. esperar a que el cambio se refleje en el contador y en la siguiente factura.

Si quieres subir potencia

El proceso es parecido, pero suele ser más caro. Además, puede estar limitado por la potencia máxima admisible de tu instalación o por el boletín eléctrico.

Cuánto tarda

En muchos casos, con contador digital, el cambio puede aplicarse en pocos días. Aun así, el efecto económico se suele notar claramente a partir de la siguiente factura completa.

Errores frecuentes al elegir la potencia contratada

Elegir por miedo

Contratar de más "para no tener problemas" es probablemente el error más caro a largo plazo. El miedo a un salto puntual lleva a pagar de más todos los meses.

Elegir solo por metros cuadrados

Los metros ayudan, pero no deciden solos. Lo que manda es el uso simultáneo real.

Ignorar nuevos equipos

Un aire acondicionado nuevo, un termo, una secadora o un cargador de coche cambian por completo las necesidades.

No revisar la factura actual

Hay hogares que podrían ahorrar simplemente entendiendo qué están pagando ya. Si todavía no lo has hecho, te recomiendo leer también esta guía sobre bajar la factura de la luz con cambios que sí se notan.

Confundir potencia con consumo

Tener más potencia no significa consumir más electricidad por sí misma, pero sí pagar más parte fija. Son cosas distintas y mezclar ambas lleva a decisiones malas.

Entonces, qué potencia contratar en casa en 2026

Si quieres una respuesta corta y honesta, sería esta:

  • 3,45 kW puede servir en pisos pequeños con uno o dos ocupantes y pocos usos simultáneos.
  • 4,6 kW sigue siendo una referencia muy habitual para hogares medios con un uso razonable.
  • 5,75 kW empieza a tener sentido cuando hay más familia, aire acondicionado, cocina eléctrica y varias coincidencias reales.
  • 6,9 kW o más suele reservarse para casas grandes, electrificación elevada, calefacción eléctrica, aerotermia o coche eléctrico.

Pero la mejor decisión no sale de copiar una cifra, sino de cruzar cuatro variables:

  1. tamaño de la vivienda,
  2. número de personas,
  3. tipo de electrodomésticos,
  4. simultaneidad real.

Cómo decidir si te conviene bajar potencia ahora mismo

Hazte estas preguntas:

1. ¿Te ha saltado la luz en los últimos meses?

Si la respuesta es no, puede haber margen para revisar.

2. ¿Tienes más potencia de la que encaja con tu vivienda y hábitos?

Por ejemplo, un piso mediano con 5,75 kW sin calefacción eléctrica ni grandes picos merece análisis.

3. ¿Tu parte fija parece demasiado alta?

Si el término de potencia pesa mucho en la factura, revisarlo tiene sentido.

4. ¿Has comparado la tarifa?

A veces el problema no es solo la potencia, sino un contrato poco competitivo. En ese caso, conviene mirar ambas cosas a la vez. Puedes empezar por el comparador de luz y gas de MundoOfertas, y después valorar si además debes ajustar kW.

Cuándo no deberías bajar potencia todavía

No suele ser buena idea bajar si:

  • ya vas justo en momentos de cocina o climatización,
  • te salta la luz alguna vez al usar varios aparatos clave,
  • acabas de incorporar aire, termo, secadora o un cargador,
  • no sabes cuál es tu pico real y solo estás intentando recortar sin datos.

En esas situaciones, mejor revisar con calma antes de tocar el contrato.

Potencia y ahorro, cómo encaja dentro de una estrategia más amplia

Ajustar la potencia ayuda, pero no hace milagros por sí solo. El ahorro real suele venir de combinar varias decisiones:

  • potencia razonable,
  • tarifa competitiva,
  • hábitos de consumo más inteligentes,
  • revisión de discriminación horaria,
  • control de equipos que más pesan en la factura.

Si te preocupa el ahorro global, también te puede interesar revisar si te compensa una tarifa nocturna de luz en 2026 o explorar desde la home de MundoOfertas otros comparadores y guías útiles.

Checklist rápido para no equivocarte

Antes de cambiar tu potencia, revisa esto:

  • Mira la potencia actual en tu factura.
  • Apunta qué aparatos coinciden de verdad en tu hora de mayor uso.
  • Piensa si ha habido cortes recientes.
  • Considera si tu vivienda ha cambiado, por ejemplo con aire o coche eléctrico.
  • Valora si te conviene más revisar también la tarifa.
  • Si dudas entre dos escenarios, evita bajar a ciegas solo por ahorrar unos euros.

Qué haría yo en escenarios comunes

Si vives solo en un piso pequeño

Revisaría si 3,45 kW te bastan. Si tienes bastante margen y una factura alta en la parte fija, podría tener sentido bajar.

Si sois una pareja en un piso con vitro y aire

4,6 kW suele ser una referencia razonable, aunque depende de cuánto coincidan cocina y climatización.

Si sois familia y usáis varios equipos a la vez

Me movería entre 4,6 y 5,75 kW, y solo subiría más con motivos claros.

Si tienes todo eléctrico

No decidiría por intuición. Ahí sí conviene hacer una revisión más fina porque un error se nota mucho, tanto en comodidad como en coste.

Preguntas frecuentes

¿Qué potencia eléctrica contratar en una casa de 90 metros?

No depende solo de los metros. En una vivienda de 90 m², lo habitual es estar entre 4,6 y 5,75 kW, pero puede ser menos o más según número de personas, cocina, aire acondicionado, termo eléctrico y aparatos que coincidan.

¿Es suficiente 3,45 kW para un piso?

Sí, en algunos pisos pequeños con 1 o 2 personas y pocos usos simultáneos puede ser suficiente. Si cocinas con vitro y coinciden varios aparatos, puedes ir demasiado justo.

¿Qué pasa si contrato menos potencia de la que necesito?

Lo normal es que salte el limitador o el contador cuando superes la potencia disponible. No suele ser peligroso, pero sí muy incómodo y poco práctico en el día a día.

¿Se puede bajar la potencia para ahorrar?

Sí, si realmente te sobra. Bajar un escalón puede reducir la parte fija de la factura. El problema es hacerlo sin revisar tus picos reales de uso.

¿Conviene tener distinta potencia punta y valle?

Solo en ciertos casos. Tiene sentido si desplazas consumos importantes a la noche, por ejemplo con coche eléctrico o usos programados. Para muchos hogares, la mejora principal está antes en la tarifa y en un ajuste razonable de potencia.

Conclusión

Saber qué potencia eléctrica contratar en casa no consiste en copiar una cifra estándar, sino en entender cómo vives, qué aparatos coinciden y cuánto margen necesitas de verdad. Si te quedas corto, tendrás cortes. Si te pasas, pagarás de más todos los meses.

La referencia rápida sirve, pero la decisión buena nace de cruzar vivienda, hábitos y simultaneidad real. Si además quieres comprobar si tu contrato actual sigue siendo competitivo, compara opciones en el comparador de luz y gas de MundoOfertas. Es la forma más práctica de no mirar solo los kW, sino el coste total que vas a soportar mes a mes.